Los efectos de la lluvia ácida en los ecosistemas son cada vez mayores. Además de empobrecer los sueños, al promover la pérdida de sus elementos minerales básicos como potasio, magnesio y calcio; causa daño directo en las hojas de los vegetales, debido a que las despoja de su cubierta cerosa, lo que provoca que los árboles sean más vulnerables al ataque de plagas y enfermedades; disminuye el nivel de pH en lagos y ríos ocasionando la disminución del número de especies tanto vegetales como animales; y afecta los ciclos biológicos y reproductivos de algunas especies, produciendo una alteración en la cadena trófica.
Hasta el momento no se ha demostrado que la lluvia ácida tenga efectos nocivos directos en nuestra salud. Sin embargo, indirectamente sí se puede hablar de algunos efectos, ya que la acidificación de las aguas subterráneas que son transportadas hacia los sistemas de agua potable contienen algunos metales pesados como plomo (Pb) que pueden provocar daño en los huesos, riñones e hígado. Más…
